OZONO VIRUS

“Los virus son submicroscópicos, lo que significa que no se pueden ver en el microscopio. Lo que es interesante acerca de los virus es que tienen dos o tres componentes. Comenzando desde el interior, tienen un ácido nucleico, que puede ser ADN o ARN, y en ambos casos el ácido nucleico puede ser tanto de cadena simple como de cadena doble. A continuación, rodeando el ácido nucleico hay una cubierta proteica en forma cápside, o pequeñas unidades que se ensamblan en una cierta manera. Éso es lo que tienen todos los virus. Ahora, algunos virus también tienen una envoltura que obtienen cuando emergen de la célula. Los virus son muy interesantes en cuanto que sólo pueden sobrevivir dentro de una célula viva. Necesitan una célula viva para poder sobrevivir y replicarse. Los antibióticos no son eficaces contra los virus, pero sí lo son las vacunas, así como algunos antivirales.”

Bettie J. Graham, Ph.D.

“La molécula de ozono está formada por tres átomos de oxígeno. La
razón de sus particularidades radica en el hecho, de que las fuerzas de
atracción entre átomos son muy pequeñas, lo cual hace a la molécula de
ozono muy inestable dando al ozono la característica de ser muy oxidante,
pues fácilmente cede uno de sus átomos a otros compuestos oxidándolos,
razón por la cual es empleado como desinfectante y germicida”

Beutelspacher & Calderón, 2005.

Generalmente consisten en un genoma que puede ser ARN o ADN rodeado por una cápside proteica protectora y, en algunos casos, también por una membrana lipídica.

El ozono en forma gaseosa es un gas incoloro compuesto de una molécula de oxígeno con tres átomos en lugar de dos. El átomo extra del ozono es un radical suelto que destruye los virus y luego se revierte a oxígeno rápidamente.

Se trata de un agente virucida potente, generado in situ, y de amplio espectro muy eficaz contra virus gracias a su fuerte efecto oxidante que destruye los virus por lo que se conoce lisis celular por lo que no pueden desarrollar resistencia. El ozono deteriora los constituyentes celulares lípidos de la pared celular, enzimas intracelulares y sus ácidos nucleícos.

Sus poderes oxidantes son los más poderosos que se conocen después del fluoruro, con una velocidad de reacción 3000 veces superior al cloro.

Otra particularidad es, que como se revierte a oxígeno rápidamente, no deja residuos químicos.